miércoles, 27 de agosto de 2008

Empieza la aventura

Este es el rollo que cuento sobre mi primer día. Para aquellos que no quieran leer tanta letra resumo: suecia, todo verde con bosque, precioso impresionante. Viaje tranquilo acompañando con gente española, tren cogido de chiripa, llegada estupenda, me recoge Jose, me dan de comer, residencia maravillosa, fiesta y demasiada gente nueva, hablar, conocer…todo impresionante, magnífico, genial, estupendo…me encanta

De camino a Skövde,

Son las 20:20, he cogido el tren 3min antes de que saliera, que estrés, menos mal que un italiano físico que va estudiar aquí este año había venido antes y se conocía la estación y me ha ayudado a sacar el ticket, porque las taquillas estaban cerradas y bueno… empecemos por el principio.

Esta mañana me he despertado con el ajetreo de mi casa una hora antes de que sonara mi despertador tras 4 horas de sueño, y menos mal, porque me entretuve con el portátil intentando contactar con alguien de suecia para que me recogiera, y así luego tuve tiempo para ducharme y desayunar con tranquilidad, aunque los nervios persistieran en el ambiente. Durante el camino no hacía más que analizar, que es lo que me había llevado, que necesitaba preparar, de quien me había despedido, recordando la gente y los abrazos, iba a Málaga de nuevo (junto a esta palabra en mi subconsciente aparecen Clara e Iván y el deseo de volver a verlos) pero no a El Ejido, sino al aeropuerto como hacia justo dos meses que salía para Hamburgo.
Esta vez era distinta, más nervios, pero resultaba como vivirlo por segunda vez, iba con mis padres, con camiseta escotada (han sido detalles pero me he sentido incómoda en algunos momentos), a la misma hora, al mismo lugar, y apuesto que hasta la misma Terminal, “enreglada” perdida (de nuevo con mi día de mayor flujo del regalo femenil de cada mes) y siendo consciente en ese momento de que me iba de viaje, aunque esta vez por mucho más tiempo.
Los besos y abrazos en esta partida han sido más fuertes e intensos que otras veces, tal vez porque en ellos se pretenden dejar la energía y el cariño hasta la próxima vez que se puedan dar. Las despedidas con la mano también se alargan y se repiten hasta el punto en la que la distancia y la situación impide seguir viendo a la persona diciendo adiós. A veces las lágrimas me venían a los ojos al pensar en dejar a mi familia, mis amigos, Málaga, pero en ningún momento las dejé salir, estaba tranquila y necesitaba ir a Suecia con ganas, fue mi madre la que no pudo resistirse pero yo iba contenta y sin miedo; aunque los nervios no se me quitaron hasta que estaba en la cola de embarque y empecé a hablar con otros estudiantes de erasmus que iban a Gotemborg y mis pensamientos y análisis se cortaron.

Estoy en la residencia son las 3:12 de la mañana, tengo tantas cosas y detalles que contar, pero es tarde y no tengo tiempo de contar todo, pero sigo con la retahíla hasta que el cuerpo aguante, como si hubiese seguido esta noche la fiesta.

La gente que conocí en el aeropuerto son tres de Granada de empresariales Fernando, maría e Isa, y dos chicas de Córdoba Marina y María José con las que estuve hablando en el avión, los otros tres más en el autobús. Ya tengo los contactos de todos, así que podré ir a visitar Goteborg con guías españoles. El caso es que estando en la cola me sentía identificada con la gente, el problema con las maletas por llevar demasiado peso, el idioma, el alojamiento, la comida…estuvo muy interesante porque para la próxima no me pasaré un poco y llevaré las maletas a explotar y con cargamento de jamón, queso y aceite; aunque menos mal que mis tíos vienen en dos días con los víveres que me faltan.

El vuelo fue tranquilo, sentada en el mismo lado del avión aunque por delante del ala del avión, de nuevo el despegué sobre el mar pasando antes por el Ikea y Plaza Mayor, la superficie arrugada del agua mar mas calmada que la última vez y con sus corrientes de agua pero en el horizonte una franja gris de contaminación que impedía ver la unión entre cielo y mar, e incluso la tierra cuando gira para tomar su rumbo al norte. A pesar de tener a una pareja con tres niños pequeños medio suecos medio chinos sentada junto a mí fue tranquilo, dormí un rato y luego me cambié a la fila de adelante para hablar con las españolas, y menos mal, porque me dieron de comer un bocadillo de tortilla exquisito, (pasaba de gastarme 7€ en un mini sándwich) mientras veíamos los paisajes de bosques verdes impresionantes con lagos con casas de ensueño por toda la explanada. Al llegar al aeropuerto Marina y MªJosé se quedaron esperando al amigo que las acogería hasta encontrar alojamiento y me subí en el autobús donde para mi sorpresa pagaría con tarjeta. Durante el viaje una azafata indicó a los otros españoles como llegar a su residencia y se bajaron en la primera parada que estaba a unos 15min, la mía a 30. Cuando salieron, un italiano físico Beniamino se presentó y estuvimos charlando el resto del viaje. Fue muy amable porque me ayudo con las maletas, luego me acompañó a la estación de tren, juntos investigamos como sacar el billete de la máquina pues las oficinas ya estaban cerradas, y para mi sorpresa, de nuevo, sólo podía usarse tarjeta. Lo cogí por los pelos y menos mal que este chico y una sueca a la que preguntamos me ayudaron, sino tendría que haber esperado otra hora.
Al subir en el tren llamé a Jose para ver si me iba a recoger, pero al igual que otras veces con mi madre no pude, menos mal que si que funciona la mensajería. Jose se ha portado mu bien, me recogió, me enseñó como se entra a la residencia con contraseña, las llaves que habían dejado en mi buzón … todo tiene seguridad con llave o código, aunque en la entrada la cambiarán porque la gente del año pasado se la conoce y se cuela aquí para pasar de fiesta en fiesta.
Es una locura, están de fiesta todo el día, consumiendo el alcohol de las provisiones importadas y de la única tienda que hay en el pueblo donde se puede comprar a un precio aceptable, porque por lo visto en el supermercado es imposible. Todo es el doble y las drogas exorbitantes; aunque aquí no se cortan, siguen la fiesta a un ritmo imposible con la música a todo volumen, pero está muy bien, conoces y hablas con mucha gente. Lo malo que el día que la fiesta toque en mi habitación al estar frente a la cocina no podré dormir.
Antes de irme a la fiesta conecté el ordenador por si estaba mi madre para poder hablar con ella que seguro quería saber como estaba, y me fui a la tercera planta a gorronearle comida a Jose, aunque al final me hice un sándwich con lo que tenía en la nevera Nacho y al visitar a Jose llamé a mi madre por su móvil.
En la fiesta empecé a conocer a la gente la mayoría ya los conocía porque son de mi facultad, pero hay 3 de estados unidos, varios franceses y bastantes alemanes. Muchos nombres y caras que tendré que ir memorizando poco a poco. David, un alemán es de los pocos que me acuerdo pues ha sido con el que más tiempo he estado hablando.



Mañana a las 8:45 en la puerta para ir a la facultad, hasta mañana.

3 comentarios:

Laura dijo...

Me alegro muchisimo de que estes tan tremendamente bien! Seguro que este anyo en Suecia va a ser maravilloso!

A mi me queda un dia en Irlanda y la verdad es que me ha encantado todo... Ahora que nos vamos nos da un poco de penilla, la verdad (aunque tambien echo de menos cosas de Espanya!). Ya sabes Marisol... Aprovecha!

Un beso inmenso

fina dijo...

No dejes de tenernos informados Marisol, no importa que te alargues 'un poco'...

fina dijo...

No dejes de escribir tus experiencias y alguna foto cuando puedas.