sábado, 14 de febrero de 2009

De nuevo al Billingen en un estupendo dia de sol a 6 grados bajo cero.

Ya estamos a mitad de semana y aún no había publicado el borrador que tenía contando la excursión que hicimos el sábado pasado al Billingen, pero es que sólo tenía guardado el título y tampoco había recopilado las fotos (para variar se me olvidó la cámara); un desastre, pero bueno, allá vamos con la redacción antes de que pase más tiempo.

Como bien dice en el título, el sábado hacía un estupendo día de sol, pero la temperatura estaba especialmente baja (entre -4 y -12)y como la salida fue algo precipitada y me dio tiempo tan sólo a vestirme con lo primero que pillé, me presenté en la montaña helada con mis zapatillas de deporte en lugar de mis superbotas, con lo cual terminé con un dolor de pies del frío que sentía insoportable. Bajé flechá cuando la gente empezó a moverse, y menos mal que encontré a alguien que iba en las mismas necesidades de congelación y nos adelantamos al grupo que se iba entreteniendo por las cuestas del camino con el trineo.Bertille (una chica francesa nueva que se le iluminó la cara cuando le dije de bajar rápido)y yo llegamos pronto a la residencia, de hecho al entrar en mi habitación ya sentía los pies, pero apenas podía hacer fuerza con la mano para girar la llave de la puerta; había llevado todo el camino mis manoplas puestas, pero mis dedos habían acabado entumecidos del frío.

A pesar de la baja temperatura (no hubiera sido un problema si no hubiese tenido el fallo con el calzado)mereció la pena subir hasta allí arriba, ¡¡que bonito!!
Ya había ido el fin de semana anterior a la barbacoa, pero fue de noche y cargando de bici, esta vez iba andando y de día, así que cambió mucho la cosa. La salida fue muy precipitada porque me enteré que la gente se iba justo cuando me desperté, así que el grupo se fue sin mi y como Rafa también se quedó tirado ambos nos subimos por nuestra cuenta haciendo parada primero en el supermercado para tener algo para el almuerzo (no llevábamos mochila ni nada, y terminé comprando una bolsa enorme con estampados muy bonitos que me venia de bolso ni que pintado). Cuando llegamos a la base de la montaña la pista que utilizamos para los trineos el día de la barbacoa estaba repleta de gente esquiando, que chulada.


En lugar de subir por la carretera lo hicimos campo a través, empezamos siguiendo las huellas de los esquíes de algún aventurero, pero al desviarnos subiendo cuesta intentando recortar camino, nos perdimos en el bosque helado,pero ¡que maravilla!, todo blanco y liso, las ramas de los árboles cubierta de nieve,y sólo nuestras huellas y las de alguna liebre que vimos por allí se distinguían en el suelo. En realidad perdernos no nos perdimos, simplemente cuando nos topamos con una pared de rocas y una valla en la parte superior tuvimos que dar un rodeo, volver a seguir las huellas del esquiador y retomar un camino que llegaba a lo alto. Me dio mucha pena no llevarme la cámara, me encantaron los árboles, ver el río helado con su superficie lisa y transparente pero con el agua corriendo debajo (pues aunque sólo se veía hielo el agua se escuchaba)y sobre todo el lago; pero menos mal que Rafa sacó alguna con su móvil.




Cuando logramos subir llamamos a Lucía y Luis que ya estaban allí y nos dijeron que estaban haciendo una hoguera en una caseta junto al lago, así que para allá tiramos. Para nuestra sorpresa el lago se encontraba oculto y congelado bajo una capa de nieve polvo intacta, poca gente había quebrantado su superficie (alguna marca de algún esquiador de fondo de los muchos que dominaban los caminos de los alrededores y pasos de algún peatón solitario como nosotros) y como no, Lucía y Luis estaban justo al otro lado, así que lo atravesamos, hundiendo los pies en la nieve con el sol reflejándose desde nuestras espaldas, y es que mola un montón. No nos pudimos resistir a tirarnos y hacer un ángel en la nieve, o correr para escribir nuestro nombre a lo grande en la gran extensión blanca(jaja, aquí tenía que venir el de los dibujos a lo grande de Art Attack); total, que cuando llegaron el resto ya de liso quedaba poco y tras un intento frustrado de generar calor con el fuego y quitarnos las ganas de comer, nos fuimos antes de que se fuera la luz del sol y bajara más aun la temperatura.






Subimos tarde, a las 12 más o menos, y a las cinco y pico ya estábamos de vuelta, y es que la noche anterior salimos en el Bolougner y más de uno hizo la excursión resacoso, pero eso no impidió que disfrutáramos de la nieve como enanos, algunos con los trineos incluso, aunque la próxima vez que suba me gustaría hacer esquí de fondo.








Sólo tengo fotos mías con trineo de un miércoles como hoy en el Bolougner,que ahora se ha puesto de moda, y las han publicado en la página de internet http://www.studentkaren.se/skosex/lang/en/?page=169 y ya de paso también pongo una foto de la fiesta del viernes con mi lacito rosa (se celebraba el día de san valentin y repartían un lazo de un color distinto dependiendo del significado, el mio hacía juego el jesey pero también descuadró a la gente que no sabía que me lo había puesto de cachondeo, pues significaba "single,homo/bi" )que estaba muy guapa.


6 comentarios:

Rafa dijo...

Eh! Yo no me quedé tirado, yo cogí la bici cuando me dijeron que iban a pasar por el centro. Aunque me encontré contigo y... me tocó aguantarte :P

Pero mereció la pena porque meternos por el bosque fue increíble!!

Jarke dijo...

Madre mía, ¿te acuerdas cuando comimos sobre el embarcadero del lago y nos preguntamos si algún día veríamos congelado el lago?

Eva dijo...

Jo... pero nosotros no lo hemos visto!! preciosas las fotos!!

Laura dijo...

¡Qué fotos más bonitas!

Fina dijo...

!Que chuladas de fotos!, que bien te lo pasas a pesar de ese detalle de pasar frio. Un beso.

Ana dijo...

ESTAS PRECIOSA!!!

TE QUIERO