Sé que aun tardaré media hora en dejar de sudar y cuando salga de la ducha seguiré teniendo la cara roja como un tomate, pero no puedo esperar, tengo que seguir trabajando para acabar mi dichoso proyecto. Por contradictorio que parezca aunque termine con el cuerpo agotado, haciendo deporte por las mañanas recobro energías y ganas para seguir adelante. Está comprobado científicamente que haciendo deporte se generan unas hormonas llamadas endorfinas, que son las drogas de la felicidad que el cuerpo segrega de forma natural. Supongo que por eso me gusta salir a correr.
Normalmente corro en la cinta en un espacio reducido y bastante oscuro, pero hoy he salido a correr por los caminos del monte y aunque no veas si cuestan las cuestecitas de las montañitas; correr así es una gozada. El paisaje estaba rodeado de un color amarillento por la cantidad de hierbas y gramíneas secas dispersas por las lomas, pero gran cantidad de matorrales y zarzas daban tonos de verde muy bonitos que se conservan debido a las abundantes lluvias de invierno de este año.
Sin embargo hace mucho calor y el camino de tierra tenía zonas en las que el suelo ha quedado resquebrajado por la sequía del verano. Las grietas que dibujaban la tierra hacían que el camino fuera precioso, y al pisarlas corriendo producían un crujir que me encantaba, pues hacía que los cuadrados de barro seco se desmenuzaran. Era un símil al crujir de la nieve en Suecia pero en un clima y materiales opuestos. En lugar de ser fruto del agua y el frío, el suelo crujía por estar en ausencia de la misma debido al calor.

Cuidado con no pisar la margarita pero la mosca puf como la pille si que la voy a machacar, ain, otra vez en el ojo :P

El camino serpenteante lleno de desniveles se hizo más duro a la ida, pero a la vuelta donde la pendiente era hacia abajo corrí algo más fuerte, iba como mis zapatillas nuevas acordándome de mi hermano que de pequeño cuando se compraba unas decía que eran las mejores porque corrían mucho; porque no se echó cuesta abajo, sino…habría que verlo.
Es duro levantarse para hacer deporte, pero cuando uno lo consigue es muy gratificante, aunque también se necesita tiempo para que el cuerpo se acostumbre y te pida más, pero si vas bien acompañado y lo aderezas con un bonito paisaje, y una buena ducha al finalizar, no es tan complicado. Así que ahora después de recobrar energías voy a descansar el cuerpo y trabajar mi mente a ver si acabo mi dichoso proyecto.
2 comentarios:
Hola Amiga! sé que estoy perdida perdida, jejeje pero tb estoy con el proyecto proyecto....que me esta costando escribir un poco pero bueno...me ha encantado lo que has escrito hoy. Animo! pronto nos veremos :D:D:D
Te quiero mucho
Clara
Escribe un libro ya!!! jejeje. Muy bueno lo de la ducha, me imaginado el agua corriendo por mi piel... :P
Un besazo guapisima!
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